Sesión 5
Actividad 2. Análisis y abstracción de
información
Antecedentes
La Dirección General de Calidad y
Educación en Salud ha participado desde hace más de quince años en el
desarrollo de políticas nacionales en materia de calidad, lo que ha permitido
sentar las bases de una cultura de calidad en los servicios de salud.
La bibliografía internacional sobre
temas de calidad cita que las organizaciones que desarrollan proyectos de
mejora de la calidad y alcanzan un nivel de madurez aceptable, recurren a
incentivar el esfuerzo, involucramiento y compromiso de los prestadores del
servicio que participaron a través del diseño de esquemas de reconocimiento,
con lo cual los proyectos se fortalecen hasta llevarlos a niveles de
innovación.
Un ejemplo significativo, es el
premio Malcolm Baldrige (Malcolm Baldrige National Quality Award), creado en
los Estados Unidos de América por la Ley Pública 100-107, promulgada el 20 de
agosto de 1987, de la cual se desprende un programa cuyo apoyo principal
proviene de la fundación para el dicho premio, establecido en 1988. (The
Baldrige Performance Excellence Program, 2015). El premio lleva el nombre de
Malcolm Baldrige, quien, entre otras actividades y cargos, se desempeñó como
Secretario de Comercio en los Estados Unidos desde 1981 hasta su muerte en
1987.
El premio define como valores
clave: la calidad orientada al cliente, el liderazgo, la mejora continua, la
participación y el desarrollo de las personas, la respuesta rápida al mercado,
el diseño y la prevención de calidad, la visión a largo plazo, la gestión por
datos, el desarrollo de cooperaciones interna y externa, y la responsabilidad
corporativa y ciudadana.
El Malcolm Baldrige National
Quality Award es otorgado por el Instituto Nacional de Normas y Tecnología de
Estados Unidos y es entregado por el presidente de ese país a las
organizaciones que se consideran excepcionales, las cuales se distribuyen en
cuatro categorías: manufactura; servicio; pequeña empresa; y educación y
cuidado médico. Éstas son a su vez evaluadas a partir de siete criterios: 1)
liderazgo, 2) planificación estratégica, 3) enfoque del cliente y de mercado,
4) medida, análisis, y gerencia del conocimiento, 5) enfoque del recurso
humano, 6) gerencia de procesos y, 7) resultados.
Cada uno de estos criterios se
subdivide en una serie de subcriterios y cada uno de éstos incluye una serie de
áreas a los que se les asigna una puntuación máxima, la cual al sumarse permite
obtener el valor de cada criterio. La última modificación del modelo fue
realizada en 1997.
Tomando como base los componentes del premio Malcolm
Baldrige, en México fue desarrollado en sus orígenes el modelo de gestión de
calidad y seguridad en salud. Éste debe ser implementado en las organizaciones
y establecimientos de salud para participar en el Premio Nacional de Calidad en
Salud, (en adelante premio nacional de calidad en salud) el cual ha sustentado
la designación de los ganadores con fundamento en el grado de madurez
alcanzado. La evaluación del grado de madurez se obtiene a partir de la
ponderación de todos y cada uno de sus criterios y subcriterios, y se realiza
en un marco de transparencia en el que se involucran evaluadores expertos,
convocados y capacitados ex profeso.
Hacer referencia al premio nacional de calidad en salud, es
concretar el resultado de una estrategia, que funciona como incentivo para la
implementación del modelo de gestión de calidad y seguridad en salud, el cual
promueve el incremento en la calidad de los servicios de salud proporcionados
en las unidades de atención médica; de servicios estatales auxiliares de
diagnóstico y tratamiento; y de servicios administrativos intermedios y
centrales, mediante el establecimiento de un Sistema de Gestión de Calidad,
tomando como base la adecuación del modelo de gestión de calidad en salud como
instrumento directivo.
La Secretaría de Salud cuenta con dos vertientes de
reconocimientos: unos dirigidos a las unidades operativas y otros a los
profesionales de la salud. Los segundos ya están institucionalizados mediante
el programa de estímulo al desempeño.
A partir del año 2001, la Secretaría de Salud puso en
práctica sistemas de reconocimiento de las unidades operativas para
institucionalizar la adopción de una cultura de calidad como parte del
movimiento transformador de la Cruzada Nacional por la Calidad de los Servicios
de Salud. Estos sistemas de reconocimiento se basaron en el esquema del modelo
tradicional de los ocho criterios de desarrollo: 1) usuario, 2) liderazgo, 3)
administración de procesos, 4) desarrollo del personal, 5) planeación, 6)
información, 7) impacto social y 8) resultados.
El modelo inició en una primera etapa con las emisiones 2002
a 2007, y a partir de entonces ha evolucionado considerando los cambios en el
entorno mundial. En 2008 el premio nacional de calidad de la Secretaría de
Salud, se desplegó hacia el sector, permitiendo así la participación de
instituciones como el IMSS y el ISSSTE.
La experiencia de las emisiones del premio nacional de calidad
ha mostrado en forma progresiva la implantación de sistemas de gestión de
calidad en los diferentes tipos de establecimientos y unidades médicas y
administrativas del sector salud.
En 2016, el modelo de gestión de calidad en salud modifica
sus componentes de acuerdo a las nuevas tendencias con un enfoque hacia los
ocho criterios que las integran: 1) personas, comunidad, población; 2)
liderazgo; 3) información, conocimiento, innovación y tecnología; 4)
planeación; 5) responsabilidad social; 6) desarrollo y satisfacción del
personal; 7) mejora de procesos; y 8) resultados de valor: a. salud en la
población, b. acceso efectivo, c. organizaciones confiables y seguras, d.-
experiencia satisfactoria, y e. costos razonables.
Bases Teóricas
La calidad se ha definido como
aquellas características de los bienes o servicios a partir de las cuales es
posible calificarlos como aceptables o inaceptables, buenos o malos, deseables
o indeseables.
La búsqueda de las organizaciones
para garantizar que los resultados del trabajo respondan a las expectativas de
quienes van a consumirlos es ancestral. Estas tareas se basan en diferentes
modelos de administración. Por ejemplo, los sumerios y egipcios llevaban a cabo
tareas administrativas para el logro de sus metas como la construcción de las
pirámides. En épocas posteriores, los gremios de artesanos establecían
estándares de sus productos, incluso normas de comportamiento, límites de costo
y tiempos de entrega. (R.W. Hoyer, 2001). La revolución industrial con la producción
en serie, la especialización en el trabajo y la competitividad entre los
productores, generaron la necesidad de encontrar nuevas formas de organizar las
empresas para la satisfacción de los mercados y el cumplimiento de sus
objetivos.
En la época moderna, destacan el
análisis y propuestas para la modificación de los paradigmas vigentes de la
administración, en las que participaron varios teóricos. En esta disciplina son
referentes los trabajos de Adam Smith y John Stuart Mill, quienes desarrollaron
fundamentos teóricos para la asignación de los recursos productivos y la
determinación de precios. Otros como Eli Whitney, James Watt y Matthew Boulton
desarrollaron herramientas para administrar la producción tales como la
estandarización y los procedimientos de control de calidad. (Aldana, L. A y
Cols, 2011).
Durante el siglo XX en la medida en
la que las organizaciones crecieron en dimensiones y en complejidad, la
administración se tornó más compleja y se integraron varias disciplinas y
ciencias para fortalecerla, tales como la economía, la ingeniería, la
sociología, la psicología, y la teoría de sistemas. También se desarrollaron
varias corrientes teóricas de la administración, organizadas de acuerdo a sus
características. Algunas de ellas fueron la escuela de administración
científica; la escuela clásica; la escuela de relaciones humanas; la escuela
estructuralista-burocrática; o la escuela conductista o psicológica, que han
dado lugar a la forma en la que se estructuran y operan las administraciones
actuales.
Son de destacar los trabajos de
Frederick Winslow y Frank y Lillian Gilbreth y Henry Ford, (fundador de la Ford
Motor Company), Henry Fayol, Ernest Dale, Elton Mayo, Ralf Dahrendorf y Amitai
Etzioni, Abraham Maslow, Douglas McGregor, Frederick Herzberg, James March,
Herbert Simon, Norbert Wiener, John von Neumann, Ludwig von Bertalanffy, Daniel
Katz, Robert L. Kahn, Stanford L. Optner, Henry Mintzberg y Michael Porter y
Edwards Deming, entre otros.
La calidad ha evolucionado junto
con el progreso de las diferentes sociedades, sus valores, expectativas,
métodos de producción y distribución, medios de comunicación, desarrollo de las
tecnologías de la información y condiciones de los mercados. Cada época se ha
caracterizado por el énfasis en alguna de las tareas: la supervisión, el
control, la eficiencia, etc.
La gestión de la calidad total
(del inglés Total Quality Management TQM-) es una estrategia de gestión cuya
finalidad es crear conciencia y generar acciones para la mejora de la calidad
en todos los niveles de la organización. Este estilo de administración ha sido
adoptado tanto en la industria de la producción de bienes, como en la de
producción de servicios y organizaciones de gobierno. Se le ha llamado calidad
total porque se considera a la organización desde un enfoque global o
sistémico, incluyendo a las personas que la conforman.
Desde esta perspectiva, la
gestión de la calidad en salud surge de los mismos principios y se enfoca en
las administraciones cuya razón de ser es la de prestar servicios de salud de
manera directa o indirecta. De acuerdo a Donabedian, la definición de calidad
puede ser casi cualquier cosa que cualquier persona interprete, aunque,
normalmente, es un reflejo de los valores y metas actuales en el sistema de
atención médica y en la sociedad de la cual forma parte. (Avedis Donabedian,
2005).
La esencia de la gestión de
calidad en salud consiste en involucrar y motivar a todo el personal de la
organización para mejorar continuamente los procesos de trabajo por medio de la
evaluación de los resultados y el establecimiento de planes de mejora que
cumplan o excedan las expectativas de las comunidades, poblaciones y personas,
generen resultados de valor, y creen nuevas propuestas de servicios y modelos
de incentivos, con base en el apoyo técnico para las actividades
institucionales con el gobierno, sus agencias reguladoras, las compañías de
seguros, otros hospitales y proveedores de servicios.
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